Specialty Coffee

El café especial, café de especialidad o specialty coffee es un tipo de café de alta calidad que se diferencia del café comercial por los estándares de calidad que sigue durante todo su proceso. Se cultiva en fincas con condiciones específicas elegidas por los productores por su altitud y condiciones de temperatura y humedad.

El proceso de recolección es completamente manual, ya que los caficultores se encargan de elegir con mucho cuidado las cerezas de café que se encuentran en su punto idóneo (un fruto muy maduro o verde puede aportar amargor). Gracias a esto, el specialty coffee apenas tiene granos defectuosos, que en otros cafés suponen un gran porcentaje.

El tueste tiene que ser idóneo y que no queme el café; es el proceso principal que marca la diferencia entre un café comercial y el especial. El café comercial se tuesta durante más tiempo para “camuflar” todas las impurezas que no se eliminaron en el proceso de recolección. Incluso en algunos países, como España, se siguen usando técnicas como el torrefacto, que añaden azúcar en el proceso de tostado para disimular la mala calidad del grano. En el café especial no hace falta porque no hay errores que esconder. Tras su tueste, toma un agradable color marrón claro que contrasta con el tono casi negro de los granos de café comercial.

La preparación tiene que ser realizada por baristas especializados, de nada sirve que la cadena se quiebre en este paso, ya que los buenos baristas lo muelen al momento, eligen la temperatura apropiada para cada tipo de café y conocen la proporción de agua exacta que tienen que utilizar para cada bebida.

Al final se obtiene un café único con un sabor limpio y lleno de matices (que no necesita azúcar).